23 de enero de 2014

Puenting. La atracción por el vacio.


Extraido del libro Seguridad y riesgo de la editorial Desnivel:


“En los años setenta existía en el área de habla alemana un escalador con un talento prodigioso, realmente fuera de lo normal. Se trataba de Helmut Kiene. Fue el primero en escalar la mítica Pumprisse en el Wilder Kaiser, ayudando a la apertura del séptimo grado en Europa.

H. Kiene 
Helmut Kiene también fue el creador del “péndulo de Kiene”, el puenting. No podía imaginarse que semejante insensatez llegaría a tener tantos seguidores.
Sí en Chamonix hacía mal tiempo, Helmut se trasladaba a escalar a las Calanques, donde el tiempo suele ser mejor. De camino siempre se paraba a admirar los impresionantes puentes de Annecy, uno viejo y otro nuevo, y a una distancia de 50 metros entre ambos, tendidos por encima de la garganta del Cailles. Kiene fantaseó muchas veces con la posibilidad de arriesgar un gigantesco péndulo con una cuerda...

Subidón
Helmut saltó y antes de hacerlo notó una sensación sospechosa en el estómago, durante la caída experimentó de forma consciente el miedo y cuando la caída se transformó en péndulo tuvo la gratificante sensación de haber superado una situación peligrosa.
Su dosis de adrenalina se disparó, su organismo, sometido a esa tensión, multiplicó la segregación de endorfinas. Este gigantesco movimiento pendular le proporcionó sensaciones extraordinarias de entusiasmo y felicidad y seguro que le llevó a un estado de embriaguez similar a la ingestión de algunas drogas. Muy probable es que esto sea lo que lleva a hacer puenting una y otra vez.”


Mascarat
Mascarat, la cuna del puenting  en España

El puenting llegó a España a mediados de los 80 y se practicó por primera vez en los puentes de Mascarat en la provincia de Alicante, donde hay dos puentes enfrentados, similares a los de Annecy y allí fue donde los escaladores experimentaron ese subidón de adrenalina y endorfinas, unas sensaciones fabulosas, haciéndoles sentir completamente eufóricos.
Rápidamente se corrió la voz entre la comunidad escaladora y enseguida llegaron a las islas los primeros puentistas. No eran otros que los escaladores punteros de esa época. Buscando un puente apropiado los escaladores tinerfeños se desplazaron a Gran Canaria, al puente de Silva, donde grabaron un video de esos primeros saltos. Un


genial documento donde se ven a escaladores como Paco Cordero o Pablo Castilla saltando con toda la parafernalia friki de esa época.

Eran los años en que los escaladores santacruceros se reunían en el local nocturno Espacio 41, Paco Cordero trabajaba allí de portero y junto con otro destacado escalador de la época, Javi Bolaños, en un amanecer después de una noche “agitada” protagonizaron los dos primeros saltos del puente del Psiquiátrico en S/C. Un puente arriesgado en el que recuerdo, junto con Robert, tirar una mochila llena de piedras y desistir del salto.

Duque Cueving Cueving.javi
Los frikis de los 80 se juntaban en el Capricho y algunas tardes las pasaban haciendo ”cueving”, para ello buscaban alguna reunión apropiada y preparaban la cuerda para un pequeño péndulo no exento de cierto riesgo.


Poco después, en 1987, fallece en un trágico accidente, en el puente de Santa Úrsula en la autopista del norte, un gran aventurero y uno de los primeros puentistas, Carlos Trujillo “Pillo”. Pillo junto con Flopa fueron los protagonistas de la Caida de los dioses un itinerario de descenso en el roque de las Ánimas, precursor de los grandes descensos de barrancos y acantilados que vendrían en el futuro.

Javi 1987 Paco
En pareja Escala
Antiguas diapositivas saltando (y escalando) en el puente de los Lavaderos


Los puentistas
Los puentistas de esos años. De izda. a dcha. Ralph, Nene, César, Raya y Javi en el puente de Guía.
El puente de los Lavaderos en Santa Cruz fue un lugar muy habitual. Fue y es el lugar donde multitud de escaladores y no escaladores se inician en el puenting. Esta fantástica sensación que te invade antes y después de cada salto hizo a los escaladores seguir buscando nuevos puentes en la isla. Cada puente que se veía factible ahí saltábamos, del puente de la Orchilla, del de Alonso, del de Ortiz..., pero ninguno fue comparable al de Guía de Isora sobre el Barranco de Erques.

Guia Nene
Ralph
Batman
Dada la cercanía con la zona de escalada del risco  de   Guaria el puente de Guía se  convirtio  en  parada obligada. Muchos fueron los saltos que realizamos y muchos eran los curiosos que paraban a ver a esos “locos” saltar, hasta que llegaba la Guardia Civil y acababa con el espectáculo.

Un escalador de una generación anterior, Marcelino Baéz, se unió a los jóvenes puentistas, con sus mallas de la época saltaba desde lo alto de la barandilla en Guía. Y fueron las fenomenales sensaciones que experimentaba las que quiso transmitir a su sobrino Alexis Martín. Pronto Alexis se quedó enganchado y saltó de todos los puentes que pudo. Con su grupo buscó nuevos puentes encontrándolos en el por ahora inacabado anillo insular en su paso, de nuevo, por Guía de Isora.
Alextremo Alex saltando y probando nuevas formas de sentir el vacio en un puente de Guía. Foto colecc. Alextremo
Inquieto y ávido de nuevas sensaciones, quiso más y junto con sus compañeros Pedro Catala y Angel Canino empezaron a practicar una nueva modalidad de salto; el rope jumping, técnica que han ido desarrollando con unos resultados increíbles. Como increíble me pareció la primera vez que visualicé un rope jumping en las paredes de Tabares. A mi juicio, otro paso adelante. Pincha el enlace para verlo.

Si tienes ocasión y te atreves, ¡¡lánzate!!, experimentarás unas sensaciones inexplicables y únicas. Eso si, hazlo con gente bien preparada y reconocida, contrasta su experiencia, el puenting no es un juego!!.

INDICACIONES

Javier Martín-Carbajal




2 de enero de 2014

Roque Taborno


Cumbre Taborno

Destacando entre la cresta que separa los barrancos de Tamaíste y Taborno, la prominente silueta del roque Taborno (706mts s.n.m.) invita enormemente a subir a su cumbre. Pese a su inexpugnable aspecto, su ascensión no presenta dificultad y casi con seguridad su primera escalada se produjo desde tiempos inmemoriales.

Roque Taborno

Probablemente su altivo aspecto fue motivo de adoración para los guanches y casi con seguridad tuvo un papel fundamental en la cosmogonía de los primitivos habitantes de Anaga, formando parte de su Axis Mundi, como nexo de unión entre la tierra y el cielo, al igual que sucede con otros muchos roques canarios; Bentayga, Agando, Tindaya, Idafe, Taborno...bonitos y sonoros topónimos heredados de los antiguos pobladores de las islas.

Dibujo Raul
Precioso dibujo del escalador y risquero  Raúl  Martinez Iglesias.

En él refleja, sobre el dibujo (idea original de Miguel Angulo, gran montañero y divulgador vasco) con una creatividad romántico–montañera, toda la majestuosidad de este  roque,  junto con  el sarcasmo de los viejos cabreros.

Si bien, el roque Taborno casi no presenta dificultad no por ello hay que desmerecer su escalada, sus fantásticas vistas a vuelo de pájaro sobre la costa norte de Anaga, sobre sus barrancos circundantes, los numerosos roques identificables desde su cumbre, el mar, el monteverde, todo ello enmarca un fantástico paisaje y hace que sea un objetivo para muchos que sueñan con modestas pero bellas y simbólicas cumbres en las montañas de Anaga. 

Marrubial 
Arriba, en primer término las dos puntas del roque Marrubial y de color más claro a su derecha, el roque del Tablero sobre el sabinar de Afur.  Detrás el puntiagudo roque de las Animas, el roque de Enmedio y el roque Amogoje. 

A Narciso Figueroa, uno de los primeros montañeros y escaladores isleños le gustaba “risquiar” (como el mismo decía) y se propuso subir a su cumbre como lo hizo con otras cumbres prominentes en Anaga. Probablemente fue el primero que lo hizo con un motivo digamos “deportivo”. Inquietud seguramente diferente a la de Alvaro Ravelo, el cabrero de Taborno, quien subió a su cumbre unas cuantas veces el siglo pasado. Lo hizo por el itinerario que le enseñó su padre, y seguro que este lo aprendió de su predecesor. 

Vertiginosas vistas sobre el barranco de TabornoInicio Subida



Taborno Siempreviva

Hay otros itinerarios para subir que no requieren cuerda (aunque la aconsejamos) y solo hay que saber destrepar III grado por terreno algo descompuesto.




Izda: Bello endemismo de la costa norte de Anaga, el Limonium macrophyllum que “traducido” quiere decir la siempreviva de hojas grandes. Conocido como la siempreviva de Anaga, Taborno alberga un interesante número de individuos refugiándose en las partes más inaccesibles de roque al abrigo de las cabras.

Aproximación: desde el mismo pueblo de Taborno tomamos el sendero que se dirige hacia el roque. Justo en la base del roque , en la misma cresta que separa las dos vertientes hay una cabaña de piedra con techo de lata. Aquí por su trasera sale una vereda que va serpenteando por la cara suroeste del roque. La vereda se va intuyendo y siempre buscaremos lo más fácil, sube zigzageando buscando paso entre los pequeños andenes.




Subiendo 
Escalada: tenemos que llegar a un dique que separa las dos caras de esta vertiente del roque, unos pasos de II grado y casi caminando llegamos al muro final, siempre buscando lo más fácil,los agarres son frágiles en este tramo final de no más de III grado. . Ya sólo nos queda la cresta final. Desde la cabaña no tardaremos más de media hora.




Arista final

Sombra Taborno
Espectacular vista sobre la costa norte de Anaga con la sombra de Taborno proyectada sobre el mar como pirámide perfecta.

Descenso: por donde subimos o caminando por detrás. Si no nos atrevemos podemos montar nuestro propio rápel de una roca (llevar cordino)