6 de octubre de 2018

Descenso de barrancos en la provincia de S/C de Tenerife. Una visión histórica.

  
Antecedentes históricos 

El Barranco del Río es uno de los grandes barrancos de Tenerife. Su cabecera, situada en una zona alejada de cualquier vía de tráfico rodado y a más de 2.000 m. sobre el nivel del mar, constituía un paisaje intrigante para los primeros montañeros isleños que, en su afán exploratorio, programaban excursiones y lo recorrían buscando pasos y senderos olvidados.

Estas excursiones fueron llevadas a cabo, a mediados de los años 60, por los socios del recién fundado Grupo Montañero de Tenerife, en el que la escalada empezaba a desarrollarse. Tres de sus primeros escaladores, Valencia, Ulises y Alom, conocedores de las técnicas de rapel, se aventuraron durante dos días de febrero del año 1968 y consiguieron realizar la primera excursión por el cauce de este barranco, desde la degollada de Guajara hasta la pista forestal, a base de repetidos rapeles y soportando un agua muy fría.

      Histórico documento que muestra la descripción del 1er descenso del barranco del Río.

Unos meses después se llevó a cabo una excursión de exploración por el vecino Barranco del Pasajirón, hasta llegar a la misma pista forestal, también rapelando pero esta vez con el lecho totalmente seco, ya que el agua en este barranco estaba y está encauzada a través de tuberías. La excursión del Barranco del Río, se llevaba a cabo como la más aventurera de la  época en el seno del Grupo Montañero y más adelante fue continuada hasta su desembocadura en el mar.

     Imágenes de los primeros descensos. Izda: Villar y Alom, dcha: Maximino. Fotos: Antonio R.Villar



En el año 1985, Carlos Trujillo y Juan P. Reyes descienden los 250 m del Roque de las Animas desde su misma cima, denominando a este itinerario de bajada “La caída de los dioses”, itinerario que quisieron hacer coincidir con la vía de escalada abierta por Antonio R.Villar y Marcelino Baez "Pasando de los chungos". La rumorología cuenta que el verdadero objetivo de este descenso no era el descenso en sí, sino "hacerse" con un gran número de clavos de la cordada rival.

     Carlos Trujillo "Pillo" durante el primer descenso de la "Caída de los dioses". Foto: Juan P. Reyes "Flopa"

                    
El nacimiento del barranquismo

La primera vez que Samuel y Cecilio, dos escaladores del norte de Tenerife, descendieron con cuerda el Barranco de Los Carrizales, en el año 1990, encontraron vestigios de algún descenso anterior. El barranquismo era entonces un deporte incipiente en España y el rumor de un barranco acuático se difundió rápidamente entre los escaladores isleños y pronto ganó adeptos,  pudiendo afirmarse que con el Barranco de los Carrizales dio comienzo el descenso de barrancos como actividad deportiva en las islas.

Los Carrizales. Sin neopreno la cuestión era no mojarse.Primeros descensos en los Carrizales. Cuando el neopreno sólo lo llevaban los buzos.



Antiguo crokis del Bco. de los Carrizales, sólo 9 rápeles y siempre hasta el mar.

A principio de los años 80, los tinerfeños José Luis Martín Esquivel y Pedro José Romero y el grancanario Pedro Gilberto Cabrera, llevaron a cabo el descenso del Barranco del Infierno desde su nacimiento, detrás del circo de las Cañadas, hasta la impresionante cascada de 105 metros,  abandonando el descenso debido a la falta de material para la instalación de rappeles fraccionados y al desconocimiento real de la altura de la misma. Posteriormente, los escaladores del Grupo Montañero de Granadilla llevaron a cabo otra exploración, y en el año 1992 efectuaron el primer descenso de la cascada de 105 m. y de la de 40 m., terminando en el charco ante la mirada atónita de los turistas que allí llegaban por el sendero. El Barranco del Infierno, junto con el Barranco del Río y el Barranco de los Carrizales, completa la trilogía de los mejores descensos de Tenerife, sin menospreciar, entre otros, el espectacular cauce seco del Barranco de Badajoz. Este último descendido por primera vez por un grupo de amigos escaladores de La Laguna,  a finales de los 70, empleando hierros clavados como anclajes, que aún pueden verse instalados.

Directo a los infiernos               Durante la primera repetición de los espectaculares rápeles finales del Infierno


Barranquismo de aventura

En el año 1994, el barranquista catalán Eduardo Gómez vio en la  revista "Aire libre" un pequeño reportaje que hablaba de los barrancos de Tenerife (Carrizales, el Río y el Infierno), y con su compañero Joaquín Olmo programó una visita a la isla. Edu era barranquista y Joaquín escalador, contactaron con el escalador local Pablo Castilla y repitieron la trilogía ya conocida, aventurándose además en el macizo de Teno y abriendo nuevos barrancos, destacando el Bco. del Poleo, el Bco. la Calabacera y el Bco. de los Garañones (el testimonio de estas aperturas quedó reflejado en forma de artículo en la desaparecida revista de montaña Extrem). Eduardo se quedó impresionado por la cantidad de posibilidades de nuevas aperturas, aunque de cauces secos, los grandes rápeles llamaron poderosamente su atención.

A Eduardo Gómez lo apodamos el "Capitán Barrancos" y pronto llegó el rumor de que quería ir a la isla de La Gomera a abrir nuevos barrancos. Su cascada (chorro) más conocido, el salto de El Cedro ya había sido descendido por los escaladores tinerfeños Pablo Mata y Delfino Méndez.


Pablo Mata y Delfino Méndez con 200 mts de cuerda 

200 mts de estática para la apertura del salto del Cedro (La Gomera) 
Salto del Cedro

La Gomera 

Conociendo las intenciones del capitán, los tinerfeños Javier Martín-Carbajal y Eduardo Muñoz se le adelantaron y en el mes de febrero del año 1996, en época de lluvias, logran realizar los primeros descensos de el Barranco de Arure, el salto de Agulo y el salto de Los Lances, estos últimos con grandes verticales y ráppeles fraccionados.
                                       
                              Chorro de Agulo

                              Poza Roja de Arure. 


Los siempre bonitos y detallados crokis de Edu Muñoz


No obstante, Edu llegó a La Gomera unos meses más tarde, se encontró con los ya abiertos y, entre otros, se adentró en uno de los barrancos más acuáticos de las islas, el Barranco del Agua. Sin embargo la garganta final de este acuático barranco quedó sin ser recorrida y es en febrero de 1997 cuando Pablo Mata, Pablo Antequera y Javier Martín-Carbajal lo finalizan en Guadá. Fruto de esta campaña fue la edición de la pequeña guía "Descenso de cañones en la Gomera".



La Palma

También en el año 1996 se realiza el primer descenso en la isla de La Palma, el Barranco del Capitán en Garafía, con sus protagonistas principales Pablo Mata, Pablo Antequera y Carlos Bravo. Tiempo antes, el primero de ellos junto con Cesar Acosta rapelaron la cascada de La Fondada, en la Caldera de Taburiente. Las grandes aventuras de descensos en esta isla se concentraron en los barrancos del interior de la Caldera y fue en Marzo del año 1997 cuando, después de dos días de descenso, agua y 24 rápeles, se logró el primero de ellos, el Barranco del Diablo, partiendo desde la cumbre y llegando hasta la playa de Taburiente. Le siguieron otros, entre 1997 y 1998, como los de Altaguna, Turugumay y Los Guanches, hacia el interior de Taburiente, y también los de Marcos y Cordero, Barranco de la Madera, Barranco de los Hombres, estos hacia el exterior de Taburiente....

Preparando los anclajes para las aperturas palmeras.  Bco. del Diablo
Los Pablos preparando los anclajes para las aperuras palmeras. Parte final del bco. del Diablo.
Equipo Apertura en Taburiente
El equipo que protagonizó el primer descenso desde la cumbre a Taburiente. De izda. a dcha. Delfino Méndez “Nene”, Pablo Antequera, Julio de Garafía, Pablo “el Ruso”, Javi “el friqui “ y Carlos “el Porri”. A la derecha, apertura en Taburiente.



Crokis del Bco. del Diablo

Anaga

En estos años, algunos de los escaladores tinerfeños desplazan temporalmente sus objetivos de escalada, entre ellos Roberto Tejera y Javier Martín-Carbajal, que se aventuran en los profundos barrancos del norte de Anaga, con sus largos y espectaculares retornos. La Caldera, Las Norsas, La Angostura, Taborno....

La Angostura. calzado apropiado y pantalon antizarzas.Angostura. Calzado apropiado y pantalón antizarzas Retorno complejo desde la playa de Pachila. La AngosturaPachila
Taborno. Después de lluvias                                    Taborno con las pozas llenas después de las lluvias

Crokis del poco repetido Bco. de Las Norsas.

Bco. recóndito en Anaga. Las Norsas.

1er curso de Descenso de Barrancos y 1ª guía de Tenerife

En el año 1997 viene de nuevo Eduardo Gómez a la isla de Tenerife, y entra otra vez en contacto con los activos barranquistas locales, este hecho dio lugar a la apertura de nuevos barrancos como el de las Gambuesas, Ajoque y el gran saltadero de Guergues, entre otros.

En el salto de Guergues. Acantilado de los Gigantes.

En junio de ese mismo año se organiza en Tenerife el primer curso de descenso de barrancos de las islas, por supuesto el Capitán es invitado a impartirlo.



Fruto de este curso es la formación del grupo "el Komando", capitaneado por Jaime Martinez "el Sargento", que propicia la realización de grandes verticales como el saltadero del Pescador en Roque Largo o el gran salto de la Monja.

    De izda. a dcha. Uco, Basilio, Jaime "el Sargento" y Quique "el mosca" despues del primer descenso de la Monja.



Crokis de la Monja

Como resultado de todo este proceso, Eduardo Gómez, el “Capitán Barrancos” edita una pequeña guía con la descripción de 12 descensos.

La pequeñita guía de Edu, Javi en la portada durante el 1er. descenso del bco. de Ajoque

Barranquismo deportivo

A partir de este momento, el descenso de barrancos se populariza y surgen nuevos grupos de barranquistas; en los barrancos más acuáticos empieza a ser común el uso del neopreno, se recorren las islas palmo a palmo buscando nuevos descensos y casi cualquier barranco se convierte en un descenso, lógicamente unos con más interés que otros. Destacando, aparte de los ya nombrados, el siempre con caudal Lomo Morín o el pequeño Bco. del Río en Anaga muy acuático después de lluvias.

Lomo Morín


Durante los últimos años muchos de los rápeles que se hacían anclados sobre tabaibas, puentes de roca y otros medios de fortuna, son equipados. También los complicados destrepes que efectuaban los escaladores para ahorrarse pequeños rápeles son asimismo equipados, se organizan cursos de formación periódicamente, mejoran tanto los materiales como la técnica, la red da información de primera mano. La empresas de aventura proliferan y esto hace que aumente el número de practicantes que ven en esta actividad una “aventura fácil”, lo que unido al hecho de que se realiza en un medio cambiante como los barrancos, en los que en condiciones normales no tendría porque pasar nada, hace que vayan aumentando cada vez más los accidentes.

Hoy en día y pese a que el territorio insular resulta limitado, aún siguen surgiendo nuevos descensos en barrancos, afluentes, cabocos y saltaderos, muchos de ellos ¡¡verdaderamente espectaculares!!.

    Taborno se presenta como un barranco acuático después de las lluvias.


Regulaciones

Muchos de los barrancos de las islas se encuentran en zonas de gran interés ecológico y en muchos casos en Espacios Naturales Protegidos, cada uno con su normativa, que en algunos casos regula el descenso y en otros directamente lo prohibe (bueno, prohibir es una forma de regular). Parto de la base que cada vez somos más y son necesarias las regulaciones en determinados barancos, sin embargo, muchas de estas regulaciones/prohibiciones no están basadas en estudios que demuestren el impacto real de esta actividad.

A continuación pongo algunos ejemplos:

¿Porqué el bco. del Infierno está prohibido su descenso? ¿cual es el el argumento que da la administración para prohibirlo?. Creo que con una regulación efectiva, con una capacidad de carga que se determine, sería posible disfrutar de este espectacular barranco.

Entiendo que ciertos barrancos estén prohibidos descenderlos en época de nidificación, bien del guincho, del halcón tagarote o de cualquier otra especie protegida pero ¿fuera de época de nidificación?  ¿no se podría realizar una regulación eficaz?, Me refiero a los barrancos del Acantilado de los Gigantes, regulados en época de nidificación y ahora prohibidos por ser hábitat de lagarto moteado. ¿Realmente son tan frecuentados esos barrancos para establecer una prohibición? ¿hay algún estudio que indique la afección real? ¿es por prevención?. Mi experiencia en esos acantilados, como trabajador y como deportista, me dice que, con una regulación efectiva (que se controle por parte de la administración y se respete por parte de los deportistas) haría compatible el descenso de barrancos con la conservación del valioso patrimonio natural.
                      Ultimo rápel en el bco. de los Poleos

En Lomo Morín hay que pedir permiso por estar en zona de uso moderado. Realmente es un cauce artificial , completamente calcificado que sirve para transportar agua de un canal a otro, sin especies protegidas a las que podamos afectar.  ¿ Y Cuevas negras prohibido? justo con un sendero paralelo a su cauce de libre tránsito. ¿Y los Cochinos?, entiendo que este último situado en zona de uso restringido, al tener uno de los pocos cauces de agua dulce naturales de Tenerife, pueda estar prohibido. Tambien entiendo que la administración, que está haciendo un esfuerzo por la erradicación del rabo de gato, quiera evitar la entrada de personas en los cauces de los barrancos más frágiles para minimizar la entrada de semillas de esta planta. Sabemos que los barrancos, sobre todo los del sur, están llenos de esta invasora y es fácil que sus semillas pueden quedar adheridas en nuestra ropa o material y transportarlas a otros barrancos donde no existe.

 Algunas recomendaciones para la conservación de nuestros barrancos

Lo que tengo claro es que la administración es las que dicta las normas y los barranquistas no tenemos representación en los Espacios Naturales Protegidos a la hora de que se establezcan las regulaciones. Sin duda un tema pendiente, del que echo de menos la implicación de las federaciones, de cara a las administraciones, tanto la de Montaña como la de Espeleología, que son al fin y al cabo quienes nos representan.

Reflexión

Nuestros barrancos no sólo tienen problemas de regulaciones, también tienen problemas de otra índole ocasionados por los propios deportistas. A continuación expongo una serie de reflexiones extraidas del último libro editado sobre descenso de barrancos "Técnicas avanzadas" de la editorial Desnivel.


Extraido de la página 231

"... La comunidad barranquista es cada vez más variada y numerosa. Convivimos en un mismo medio deportistas de diversa índole, compartiendo una misma pasión con concepciones atagónicas de lo que debe ser la disciplina..."

"... sin embargo, la aparición de nuevos perfiles deportivos con escasa experiencia en otras disciplinas de montaña como alpinismo, escalada o espeleología (en definitiva, con poca preparación técnica), y la proliferación de empresas de turismo activo que sobreequipan los cauces para adaptar el barranco a cualquier tipo de clientes, fomenta la aparición de nuevos perfiles de usuarios de instalaciones con una idea sesgada de lo que son deportes de montaña, y con ello, la finalidad de medios de progresión tales como el rápel.  Por eso, no son pocos los casos en los que, tras una apertura, la instalación comienza a sufrir modificaciones con la aparición de nuevos anclajes que tratan de eliminar los obstáculos o de hacerlos más asequibles, incluso añadiendo un componente lúdico innecesario. ..."

 "...lo importante no somos los barranquistas, ni nuestra actividad deportiva. Lo importante es el barranco, el medio en que nos vamos a mover y que vamos a descubrir, por lo que debemos aprender a anteponer este patrimonio a nuestros intereses particulares y no convertir el medio en una infraestructura adaptada a nuestro nivel o al nivel de los que nos vayan a seguirnos..".

¡¡ Cuídenlos y disfrútenlos !!


Javier Martín-Carbajal









 

2 de octubre de 2018

De los nombres de las vías


Cuando le hablamos a alguien ajeno al mundo de la escalada de las vías, o cuando leen croquis por curiosidad, la mayoria de las veces preguntan ¿y esos nombres?, ¿quien los pone?. Para un escalador, desde luego no es nada nuevo, las vías las nombran, en la mayoría de los casos sus equipadores, por una anécdota de una circustancia, de una quedada, de una broma, de una rima, de un grupo de música, de un sueño, de alguna chica o alusivo, de una característica de la vía, a veces por alguna reivindicación o incluso algún insulto camuflado, también en ocasiones los hay buscando algo divertido, o algo para el recuerdo, e incluso las hay con nombres obscenos.

Desde luego es una parte divertida e importante de la escalada el bautizar una vía. De cualquier cosa puede salir un nombre, y  pobre vía la que no lo tenga, ya que o bien se lo pondrá la comunidad, quitándole ese privilegio al aperturista, o bien pasará al olvido y nadie se acordará de ella. Los equipadores, y a lo mejor alguno de los escaladores allegados, sí que conocen  el porqué una vía se bautizo de una manera determinada, pero el resto  desconocen las historias del porqué de ese nombre.

Baez-Alom
Como todo, también los nombres de las vías han sufrido un proceso de evolución. Aqui en Tenerife, como en todos lados, las primeras vías se nombraban con los apellidos de sus aperuristas o de alguno de ellos; La Tejedor abierta por César Tejedor en la Catedral, o  las Báez-Alom en  muchos de  los roques  de Las Cañadas.  Pero cuando el aperturista ya había abierto en ese roque, el nombre se repetia y empezaron a nombrarlas por las características de la vía, como La vía del Diedro, La vía del Techo, o La Directisima en La Catedral, e incluso alguna anecdota ocurrida durante la escalada, como la Via del Pet (pedo, en catalán) o la Fatiga, en alusión a Miguelito "el Fatiga", un escalador de la época.
Antonio R.Villar en la Báez-Alom al Figueroa.
La influencia de los escaladores americanos reflejados en el libro de "Escaladas en Yosemite", hizo que algunas de las rutas de la zona de Tabares tuviesen nombres de estos "ídolos" y de sus vías. Jonh Yablonsky era uno de ellos, y para los escaladores de principios de los 80 Yablonsky tenía cierto parecido con uno de ellos, y así se nombró el Diedro de Yablonsky, tambien la Butterfingers, una fisura de similares caracteristicas a una citada en este libro.  En esos años también estos escaladores se sintieron muy identificados con el Heavy Metal y producto de ello es la Iron Maiden, la Dosis de Heavy Metal, la Genocidio, la Autopista al infierno (High way to hell de ACDC), la Prepárate de Obus, o la Ataud Vacante, en homenaje a este legendario grupo de punkrock santacrucero, todas ellas en la pared de enfrente de la zona de Tabares.

Dcha.Andrés Rodas en la Autopista al infierno 7c.     Abajo.Cesar en Iron Maiden 6c y Santi en Metallica 7b+.
Autopista
Cesar. Iron Maiden Santi en Metallica

Pronto la influencia anglosajona quedó atras y la escalada deportiva, por influencia francesa con sus spits y equipamientos desde arriba, encuentra en La Cañada del Capricho su primer terreno en las islas. El Capricho estaba considerado una zona de escuela, y sus vías tenían nombres de antaño, como la vía del Diedro, la Bavaresa, la fisura inclinada, la fisura del clavo rojo, o el artificial del Techo de Mario (Mario era un escalador de la priméra época del Grupo Montañero de Tenerife). Los primeros frikis que irrumpieron en El Capricho fueron Antonio R. Villar y Pablo Castilla , cada uno con su grupo. El sector Aureola debe su nombre a que Villar por esa época estaba "picado" con los nuevos frikis, y estos le pusieron este nombre al sector, puesto que Villar equipó allí algunas vías; el  Espolón del SolAureola no me toques la pirola como cantaba el grupo de música, Siniestro Total, en su canción¡¡ Ayatolah no me toques la pirola!!, ¡¡Ayatolah no me toques la pirola!!,¡¡ Ayatolah no me toques la pirola!! maaaaaaaasssssssss!!! (se lee entonándolo).

Coitus interrutus Ralph.Subway Andrés pruébala otra vez
Ralph en Coitus interruptus 7a, en Subway 7c+/8a y en Andrés pruébala otra vez 8a
El Psiquátrico, con sus desplomes cortos y explosivos, se convirtió en el centro de la dificultad. Por esos años que se vivaqueaba en la Ermita, había quien llevaba alguna chica a las Cañadas (pocas, eso si) y para estar a solas sin los amigos, había que irse al Capricho. Pero incluso allí a lo mejor se recibía alguna visita nocturna inesperada, y por ese hecho salió Coitus interruptus, un 7a raro a la derecha de la Bioblast, que debe su nombre a unos polvos de carbohidratos que representaba Ralph. Para probar este 7b+ nos inflábamos a estos polvos con agua, tanto que al final el efecto era el contrario...  Por esos años, las revistas anunciaban una de las vías más difíciles en la zona puntera francesa de Buox, que se llamaba Le Minimun, y aquí a lo más duro de la zona se le puso un nombre antagonista, La Maximun; igual le ocurrio con la Chain bicicleta como "respuesta" a la superfamosa vía americana de esos años la Chain reaction: reacción en cadena contra cadena de bicicleta, ¡menudas ocurrencias más raras!.
Guille. Maximun Javi bioblast
Guille en la Maximun 7b y Javi en la Bioblast 7b+
Andrés Rodas fue uno de los primeros escaladores deportivos de fuera que vino a Tenerife solo a escalar. Octavogradista consumado de Patones  y Cuenca, dió pie al 8a de Andrés puébala otra vez, una y otra vez los escaladores locales le pedian un flash, un término técnico desconocido en esa época. De esta visita salió publicado un artículo en el nº60 de la revista Desnivel (pincha aqui para verlo).
En el sur de la isla, aparte de las zonas de Valle San Lorenzo, se escalaba en Las Vegas. Ni en Arico ni en sus zonas aledañas aún había vías. La primera vía deportiva de las Vegas se hizo huyendo del implacable sol sureño ( magec, en Guanche)  equipándola a la sombra de los pinos con el nombre de A la sombra de Magec; a su derecha se equipó Pastel de chapas, por las disputas de “sube esa chapa”, “noo, bájala”, “no, ahí no va”, por su puesto todo ello a golpe de espitador. También fruto de la época es  Tranki tronko, cuyo nombre completo es Tranki Tronko corta el tronco, realizada cuando aún la conciencia conservacionista no estaba tan desarrollada como ahora (¡¡era una sabina, uuugggghhhh!!!!). También Mazinger Z (dibujos de los que que solo los más viejos se acordarán) y su monstruo mecánico Kilma K5 hizo a Fran bautizar así este 7b de Las Vegas.
Fran. Sombra de Magec javi. tranki tronko
Fran en A la sombra de Magec 6c  y Javi en Tranki tronko 6b

Gitano. Chimiche antivicio
Por fuera del bar de Chimiche y después de cena y vino, cuentan algunos que se juntaron en un coche a hacerse un cigarrito de esos que ahora se lian, y de repente, por la ventana y en plan susto, otro que al parecer llegó más tarde sacó el frontal, les alumbró y gritó Chimiche antivicio. Primero susto, después descojono, y así bautizaron un 7a+ que se acababa de equipar ese día.
Gitano en Chimiche antivicio 7a+
En Arico, el primer grupo que fue a equipar vías fue el formado por Roberto, el Gallego y Javi “el friki”, y el primer sector que se equipó fue el de la Peña del Lunes, con el Espolón del Rampa, su  primera vía, y la Fisura del paliza (esta con friends) la segunda, nombres puestos en honor a uno de ellos, que era el que menos escalaba, el rampa, y al otro, que en esa época le llamaban el  paliza, y también la placa del friki, para que cada uno de los tres tuviese allí una vía.
La peña vivaqueando en Arico
De los primeros vivacs en Arico salieron muchos nombres. Alli estaban Robert, El Gallego, Javi, Nene, Fran y Sus.
El siguiente fin de semana ya se juntaron más escaladores, y uno de ellos, bastante tírado por aquellos años, preguntaba a la hora de cenar: ¿trajistes papeo chachi o papeo chungo?, y esos fueron los nombres adjudicados ese fin de semana para las dos nuevas rutas. También cuentan que por la noche se reunian junto a la pipa de la paz y siempre que se la pasaban al mismo, aspiraba  y decia;  wirito!, wirito santo! y así quedo bautizado este 6c, que probablemente sea el más clásico de toda la zona de arriba.
Papeo Chachi. Robert Honguitos peligrosos
Fotos de la primera vez que se hicieron estas rutas, Robert en Papeo Chachi (antes 6a y ampliada 6b+) y Fran en Honguitos peligrosos 6b+
Nombre curioso el de Mi abuelita la maldita, del que no se sabe el porqué, y La banda del Cojo, por el equipador con la pata enyesada y su ayudante también. El Luchador, Ralph la encadenó a vista, y la vía recien equipada estaba muy pero que muy sucia y la luchada que se pegó fue impresionante, ya con lo limpio de la roca se ajustó el grado. Pínzatelo bien, juego de palabras con piénsatelo y la pinza que agarrabas que hoy ya no está. Ben Moon, un puntero escalador inglés, encadenó una de las vías más fuertes del momento, la Maginot Line, y como aquí estabamos "picados" con uno al que le apodaban "el moco" así salió la Moco Line. Robert equipó Rápido como un tiburón, y el que la haya hecho sabrá lo rápido que hay que hacer el último paso si queremos encadenar, y a la izquierda de ella se equipó su contraria Tranki como un berberecho. ¡Chorradas y más chorradas!.
Nene.La banda del cojo Jerome.El Luchador
Pízatelo bien Sean. Nasio pa´na
Arriba, Nene en la Banda del cojo 6c+ y Jerome en el Luchador 6c+. Abajo Ralph en Pínzatelo bien 7b y Sean en Nasio pa´na 7b.
Alguién palmó la equipo el Nene el mismo día que se casó un escalador de los habituales, aunque en realidad el nombre de este escalador se sustituyó por “Alguien”. También se equipó Alucina con mi vecina y acto seguido el mismo equipador bautizó Dulce revolcón, algo tenian que ver estos nombres de ambas vías, seguro!. Por esos años solo se oía Barricada y muchas de sus canciones servian de inspiración para nombrar las vías, Barrio Conflictivo, Elemento barricada (que posteriormente quedó barriada), La silla eléctrica, (por la silla que colgó debajo del desplome cuando se hacia descolgándose de arriba), Atrapado en la noche, dedicada a dos de estos escaladores que durante una bajada al Barranco de Los Carrizales se les hizo de noche por el camino, pasándolo muy chungo.

Rob Miller es un gran clásico de Yosemite, Roberto se compró su primera  y flamante moutain bike de 4.000 pesetas en un hipermercado (que no aguantó ningún tute), y quíen despuntaba en la vuelta ciclista a España era Robert Miller, y ver a Robert pedaleando con su "maquina" era motivo de risas y entre una cosa y otra así fue bautizado este 8a de presas talladas, posteriormente tapadas.
Robert Miller
El auténtico y genuino Robert Miller con su bicicleta de hipermercado.

Javi.Sin exceso
Javi en Sin exceso de peso 7b
Abajo, Santi en El Calvario del Camborio 7c/+ y Ruyman en Arico Power 8a
Sin exceso de Peso, 7b para la que Fran, después de equiparla y encadenarla, decía que no había que llevar un gramo de más para hacerla; El poder de un coño, 7b+ también de Fran que no necesita explicación. Mucha Fibra y poca Teta surgió a raiz de la visita de unas escaladoras nacionales muy fuertes por esos años. El calvario del Camborio, el Calvario del Sicario fué uno de los primeros 8c de España y Cambo "Camborio" un colega-escalador estaba pasando por su calvario personal, y así fue dedicada. Digamos que la culminación de Arico fue la contundente Arico power, el primer 8a, equipada por Pablo y encadenada por primera vez por Sean.
 
El Calvario. Santi Arico power
Ya en este siglo se empezó a equipar en El Río, y Nene lo tomó como su santuario aborigen, de forma que allí todas las vías tenian que tener nombres guanches: Guayota, Guarapo, Chinyero, El diedro Guanche, La placa del Guanche, el Zurrón del gofio, Frepic Awañac. También Gitano y Diego hicieron algo "parecido", y también empezado por Gua, como en Guacamole y GuasacacaLa hija de Putin no está dedicada a la hija de este mandatario Ruso sino a ... no vamos a desvelarlo. Por el equipador que no se bajó hasta que acabó la vía y por su chica cansada no dejaba de pedir bajar al Médano surgió La disputa. Doble Turno fue un buen curro de un sabado y domingo por la mañana y por la tarde. En el Sótano se equipó La Varajunco, dedicada a una escaladora más flaca que la vara de un junco.
Gitano. Diedro Guanche
Gitano en El diedro guanche 7b+ y Javi en la Varajunco 6c
LA Varajunco
En Guaría otro tanto, Haceros Inoxidables la he visto escrita sin H, como es lógico, pero eso es porque no conocen que iban dos escaladores vascos por la carretera y ven una fábrica con un cartel que dice "Aceros Inoxidables" y uno le dicé al otro; queee?, nos hacemos?. Muchas risas con Peter en la cueva de la base de la vía, refugiándonos de la fuerte lluvia. Conexión Guaria, era la primera época de telefonos móviles, sus equipadores estaban vivaqueando a pie de pared y otros amigos haciendo lo propio a pie de pared en La Gomera, con una llamada se conectaron entre ellos, ¡¡llegaba la tecnolgía!!. Manipulador de elementos fue una ruta abierta en artificial por unos y equipada por otros "manipulandola" para hacerla en libre.

Fíjense si es importante el nombre de la vía que hasta cuando se hizo la guía de escalada había que tener especial cuidado con las indicaciones de los equipadores. Peter decia Andoni Criminal en San Marcos, con la A de “anarquia” ehh!!, o Migue en Vistamar, haciendo especial incapié en Maripooosa, con varias o.

Y así tantas historias, como vias y equipadores.

Javier Martín-Carbajal